Oportunidades de la Inteligencia Artificial

 La Inteligencia Artificial tiene tres grandes retos para lograr impactar al sector público de manera cabal en América Latina: definir e implementar políticas públicas basadas en principios éticos, adoptar marcos de gobernanza de los datos y algoritmos, soportados en marcos regulatorios; y preparar la fuerza laboral para agregar valor a su trabajo y contribuir al desarrollo económico y social. 

Esta es una de las principales conclusiones del evento ExperiencIA, realizado de forma híbrida en Bogotá, Madrid y virtualmente, que contó con expertos internacionales sobre datos e IA y en el que se presentó el informe ExperiencIA: datos e inteligencia artificial en el sector público.

Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, banco de desarrollo de América Latina, aseguró que la institución está impulsando de manera ambiciosa y necesaria la agenda de transformación digital, que también abarca la modernización digital de los Estados de América Latina.

Por su parte, Víctor Muñoz, director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República de Colombia, señaló que el país ha avanzado en la elaboración de políticas públicas de transformación digital y su implementación, con énfasis en Inteligencia Artificial, así como en la formación de 100 mil programadores.

Así mismo, Carmen Artigas, secretaria de Estado para la Digitalización y la Inteligencia Artificial del Gobierno de España, destacó que el auge de la IA permitirá diseñar el futuro y la recuperación económica, con un impacto evidente en la reactivación del sector productivo. En ese sentido, señaló que existe un proyecto emblemático de su país, que consiste en la Carta de Derechos Digitales.

El reporte ExperiencIA: datos e inteligencia artificial en el sector público señala que países como Colombia han avanzado exitosamente en la implementación de la política nacional de IA como resultado de una visión de largo plazo, un esfuerzo coordinado de diferentes actores, y un conjunto de acciones priorizadas en materia de ética, gobernanza de datos y espacios de experimentación regulatoria. La región aún tiene un largo camino por recorrer para disponer de los habilitadores que le permitan enfrentar los desafíos actuales y futuros que supone la utilización ética y responsable de esta tecnología.

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