Aplicaciones de la inteligencia artificial en la educación

La inteligencia artificial (IA) tiene la capacidad de hacer frente a algunos de los mayores desafíos que afronta, hoy en día, el ámbito de la educación, de desarrollar prácticas de enseñanza y aprendizaje innovadoras. A continuación se presentan 5 maneras en que podemos aplicar la inteligencia artificial en la educación, favoreciendo a los alumnos, padres de familia, docentes y personal administrativo.

1. Asesoría virtual sin intervención humana

Se hace mediante un software de inteligencia artificial, conocido como chatbot que simula una conversación real con una persona, gracias a una interfaz que se construye con palabras clave y se basa en interacciones que se repiten entre usuarios y marcas en sitios web, mensajeros como WhatsApp o Telegram y apps.. Para generar conversaciones realistas, este software se alimenta de información real, precisa y relevante proporcionada por la comunidad académica.

A continuación, un ejemplo de asesoría virtual:

·         Los alumnos tienen dudas respecto a la fecha en que recibirán los resultados de su evaluación. 

·         El chatbot puede configurarse para responder a la pregunta: resultados de la prueba de inglés.

·         El chatbot puede solicitar el nombre del profesor y grupo o materia, para con esos datos seleccionar la fecha en que se publicarán los resultados. Incluso, puede proporcionar un enlace para verlos si ya están publicados. 

Muchas instituciones educativas en Latinoamérica ya trabajan en el diseño de estos asistentes virtuales capaces de resolver de manera personalizada cualquier duda o problema de los estudiantes. 

2. Gestores de evaluación para diseñar exámenes 

Mediante la inteligencia artificial, las instituciones pueden aplicar evaluaciones a los alumnos de manera más automatizada, segura y eficiente. De esta forma, también es más sencillo para el docente calificar con un alto grado de precisión. Más allá de utilizar un programa que arroje un resultado numérico, hablamos de sistemas inteligentes que puedan evaluar, detectar anomalías, ofrecer estadísticas e incluso hacer cálculos valorativos.

Esto es posible gracias a plataformas digitales como TestBench, un gestor de evaluación basado en inteligencia artificial que nos permite generar bancos de preguntas cambiando de forma aleatoria los reactivos dentro del examen, ajustándose a las asignaturas y contenidos de cada institución.

3. Registro y evaluación personalizada del aprovechamiento académico 

Los programas de inteligencia artificial para el análisis y gestión del aprendizaje permiten llevar un control de los avances de los estudiantes, registrando de manera detallada sus progresos a partir de variables como el número de aciertos en una prueba, el tiempo de resolución y la recurrencia de error en determinadas preguntas.

De esta manera, estos sistemas le permiten al docente obtener un diagnóstico en tiempo real sobre las fortalezas, debilidades y áreas de oportunidad de los alumnos a partir de los datos recolectados y procesados en un formato de reporte.

4. Fortalecer la educación personalizada a través del crowdsourcing

El crowdsourcing es un término creado por el periodista Jeff Howe y se refiere a la capacidad de generar entornos colaborativos diseñados para que las personas puedan trabajar en la resolución de una o varias actividades, aportando ideas y recursos de todo tipo.

Sistemas como Brainly o Quora se han hecho muy populares por su capacidad para convocar a una gran cantidad de personas de todo el mundo que aportan ideas en torno a un tema en específico. 

En el caso de Brainly, sus desarrolladores se han enfocado en crear un sistema que gradualmente determina el nivel de los usuarios y les permite acceder a preguntas de mayor complejidad, motivando en ellos el interés por elevar el aprendizaje autodidacta.

5. Apoyo de la IA para diseñar material didáctico personalizado

Actualmente, podemos contar con inteligencia artificial para acceder a contenido diseñado específicamente para un grupo o un alumno en particular. Empresas como Content Technologies trabajan desde hace años en la creación de inteligencia artificial capaz de determinar cuáles son los contenidos, recursos y herramientas más adecuadas para determinado perfil. 

Desde aplicaciones hasta libros de texto y contenido multimedia, esta IA determina qué materiales tendrán un mayor impacto pedagógico en nuestro estudiante objetivo. Otros sistemas similares pueden incluso elaborar pruebas de forma automática a partir de contenidos previos, reduciendo el tiempo de elaboración de exámenes hasta en un 80%. 



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